Búscate otro perro que te ladre, princesa.

Por Natalia del Rosal.
Fotografía: Marta Torralba.

Él, el tiovivo que sigue dando vueltas en aquella película. Y tú, la nicotina disfrazada de flan, que se coló en sus pulmones y no le dejaba respirar.

Ya no le gustan los perros, los del hortelano, por supuesto.

Recogiste frases y fotos, todo lo que os definía, y, hoy por hoy, creo que todo lo que os unía. Decidiste guardar todo en una caja y se la regalaste. Eso es lo que quieres… guardar todo en cajas, cerrándolas, esperando que sea él quien las abra, pero, ¿sabes ? Él ya no quiere abrirlas más. Ya no quiere más cajas regaladas. Ya no quiere sentimientos en cajas. Ya no te quiere a ti.

Te inventaste unas normas para luego saltártelas. Él supo todo, supo que tus juegos no le llevaban a ningún lado. Pero no supo alejarse de ti cuando te acercabas.

Resultado de tu hazaña: Resaca emocional y anorexia afectiva hacia ti por todos los síes, noes, idas y venidas que le han mareado tanto que han acabado por vomitarte encima de tu abrigo nuevo.

De octubre a octubre ha habido 365 días, y tú te has ido con ellos y sin él.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: